Cólicos en bebés
Los cólicos suelen asociarse a crisis que aparecen de repente, a menudo siempre a la misma hora, y que resisten a los intentos habituales de consuelo. Durante el llanto, es común ver los puños cerrados, la cara enrojecida, las rodillas al pecho o al bebé arqueando la espalda.
Durante muchos años, se atribuyeron los cólicos a problemas digestivos y a la mala digestión. Hoy, las evidencias no respaldan esa idea como única explicación. Se ha llegado a la conclusión de que pueden ser causados por la inmadurez del sistema nervioso, dificultad para autorregular estímulos, la rutina familiar, la sensibilidad individual y, en algunos casos, la alimentación o alergias.
¿Qué puede ayudar?
1) Confirmación
Comprobar el pañal, la temperatura y si tiene hambre. Si acaba de mamar o de tomar el biberón, deberán realizarse las otras comprobaciones.
2) Posición vertical
Muchos bebés tragan aire durante la lactancia. Se debe poner al bebé a eructar, porque puede reducir la incomodidad.
3) Movimiento rítmico y contacto
Coger en brazos o usar un fular/portabebés, mecer o dar un paseo en el carrito.
4) Sonido constante
El ruido blanco bajo (ventilador, sonido ambiental, máquina de ruido blanco). Hay bebés que reaccionan mejor con un fondo constante que al silencio absoluto.
5) Contención
Envolver al bebé en una manta fina puede ayudar a algunos bebés a calmarse, siempre que sea seguro, en la posición correcta y que el bebé no se sobrecaliente.
Alimentación
Ajustes simples en la lactancia
Mantener al bebé más erguido durante la alimentación, sin prisas, y hacerle eructar al final es esencial.
Y si doy el pecho: ¿debo eliminar leche, café, esto y aquello?
No es necesario cambiar la dieta solo por la existencia de cólicos.
En algunos bebés, un intento de reducir alérgenos (sustancias que causan alergias) en la dieta materna puede ayudar, sobre todo cuando existe sospecha de sensibilidad alimentaria.
Gotas "anticólicos", probióticos y jarabes
Las gotas anticólicos y los suplementos herbales o probióticos no se recomiendan y no hay evidencia de que ayuden, con la excepción de algunos.
Pero este tipo de ayudas deben ser discutidas y aconsejadas por un profesional del área.
¿Cuándo consultar al médico?
El cólico es un diagnóstico de exclusión: primero se confirma que no hay algo serio detrás.
- Fiebre, letargo fuera de lo habitual, barriga muy distendida;
- Vómitos fuertes y repetidos, vómito con bilis, sangre en las heces, rechazo alimentario persistente, o poco aumento de peso;
- Llanto débil o muy agudo, o un llanto que no suena al llanto normal del bebé;
- Cólico que se mantiene después de los 4 meses, o sensación clara de que "algo no va bien".
El cólico de un bebé puede afectar al sueño y a la paciencia, por lo que lo importante es tener un plan para los momentos más difíciles: alternar cuidadores cuando sea posible, hacer pausas y proteger al bebé de decisiones tomadas por agotamiento. Cuidar del cuerpo hoy es invertir en el bienestar de mañana.
Preguntas Frecuentes Relacionadas:
¿Los cólicos suelen aparecer más al final del día?
Sí, ese patrón es bastante común. Muchos bebés tienen un patrón de llanto que empeora al final de la tarde y por la noche, y los cólicos suelen seguir ese mismo patrón. La causa exacta no se conoce totalmente, por lo que no se puede señalar un único motivo; se sabe sobre todo que es algo frecuente en los primeros meses y que muchas crisis surgen siempre alrededor de la misma hora.
¿Cuánto tiempo suele durar esta fase?
Los cólicos tienden a comenzar en las primeras semanas de vida y a empeorar muchas veces entre la 4.ª y la 6.ª semana. En la mayoría de los bebés, estos pueden aliviarse hacia los 3 o 4 meses.
¿Un bebé con cólicos debe dormir inclinado o de lado para aliviar?
Un bebé con cólicos no debe dormir inclinado o de lado para aliviar. Incluso cuando existe sospecha de reflujo, la recomendación es dormir boca arriba, sobre una superficie firme y plana. Inclinar la cuna, usar cuñas o poner al bebé de lado no es una solución segura.
¿El baño templado y el masaje abdominal ayudan?
Pueden tener sentido como medida de confort, siempre que todo sea suave y sin presión excesiva. Fuentes clínicas señalan que el baño templado y el masaje abdominal leve, con movimientos circulares, son estrategias que algunas familias encuentran útiles para calmar al bebé.
¿Cambiar de ambiente puede ayudar?
Cambiar de ambiente puede ayudar más de lo que parece. Hay bebés que empeoran con el exceso de estímulos, tales como ruido, luz o confusión a su alrededor. Llevar al bebé a otra habitación, salir un poco de casa o crear un ambiente más tranquilo puede calmarlo.